Recuperación de un jabón estropeado: lavado con sal

Recuperar jabones estropeados mediante el lavado con sal


Este es un estupendo método para recuperar jabones enranciados o que han salido mal, bien sea porque hemos calculado mal la receta o por otras razones, utilizando un elemento muy común en los hogares, la sal.



Mucho tiempo leí sobre el lavado con sal a los jabones en los foros habituales (Mendrulandia y Yerbolandia), pero hasta hace relativamente poco tiempo, esto en mi puede significar un lapsus de tiempo de entre unas semanas a unos años, no necesité hacerlo.

El caso es que la primera vez que lo hice fue sin querer, simplemente estaba experimentando y ocurrió que el jabón se separó del resto de los componentes sin yo esperar que eso pasara... Y sin yo saber que era lo que estaba pasando realmente. Este tipo de cosas pasan a menudo, lo importante es estar atenta para darse cuenta de porque suceden y si tomamos notas mejor, así podremos rebuscar después entre libros y foros de química, lo digo por experiencia, de esta manera podemos seguir aprendiendo y al tener las cosas apuntadas no tendremos problemas con que nos falle o engañe la memoria, cosa por cierto muy habitual.

Después de leer un montón de información me di cuenta de que ese fenómeno que se producía cuando intentaba hacer aquella receta que se me resistía era debido a que en realidad lo que estaba haciendo era el famoso lavado de sal... Solo que en lugar de hacerlo con sal, lo hacía con bicarbonato. Por eso mi jabón no quedaba como yo quería, pero a la vez quedaba un interesante jabón des-estructurado, por llamarlo de alguna manera, que se podía usar para muchas tareas domésticas.

Y sin enrollarme más, vamos a lo que nos interesa hoy, que es hacer un lavado con sal a un jabón estropeado, en mi caso estaba rancio a más no poder o viejo y olvidado en los armarios. En este caso el lavado con sal común, cloruro sódico, cloruro de sodio o NaCl, lo hacemos para no tener que tirar a la basura un jabón cosmético que se nos ha enranciado y poder usarlo así como jabón multiusos para el hogar.


Lavado de sal a los jabones paso a paso


Empezamos, por fin, con los pasos a seguir para lavar el jabón con sal. Lo primero será escoger los jabones más pasados o rancios. Si queréis experimentar, os recomiendo hacerlo con un jabón hecho con aceite reciclado, como por ejemplo este jabón quitamanchas que hicimos anteriormente para la ropa.

Como podéis ver en la foto, el jabón de la esquina inferior derecha está más que rancio, en su origen fue un jabón corporal de lavanda, pero que por alguna razón, esta receta siempre me ha dado problemas y termina por ponerse malo, por eso no la he vuelto a repetir desde hace mucho tiempo. Podemos saber que se nos ha enranciado un jabón por el olor y también porque el color termina por amarillear. Otra pista es que a veces el jabón parece que sude, pero este dato va acompañado siempre del olorcillo a pasado.

 Recuperar un jabón rancio: Lavado del jabón con sal paso a paso
El color del jabón rancio es amarillento

Lo siguiente que haremos será pesar todo el jabón que queremos recuperar.

Recuperar un jabón rancio: Lavado del jabón con sal paso a paso



Una vez pesado rallaremos o cortaremos en trozos, cuanto más pequeños antes se fundirá, y pondremos la misma cantidad del peso del jabón en agua. Es decir que si tenemos 676 gramos de jabón usaremos 676 gramos de agua, aunque si no tenemos pesa en ese momento podemos añadir más agua, ya que el agua sirve para recoger las impurezas y disolver la sal.

Se debe añadir sal común al agua, en este punto hay dos formas de hacerlo, sin pesa o con pesa:

  • Saturando el agua con sal: es decir, que añadiremos sal al agua hasta que esta no pueda disolver más cantidad. En este punto hay que decir que la temperatura es un factor clave (si queréis saber más sobre el tema podéis consultar el siguiente enlace: Saturación: conceptos básicos)
  • Añadiendo 50 gramos de sal por cada litro de agua

Usando cualquiera de las dos opciones anteriores, el procedimiento a seguir será el siguiente:


Recuperar un jabón rancio: Lavado del jabón con sal paso a paso


Calentamos el agua con sal, yo lo había puesto a calentar  mientras iba cortando láminas finas de jabón con el pelapatatas, por eso se ven dos ollas sobre la cocina.

Mezclaremos el agua con el jabón y removeremos lentamente, lo mejor es usar el fuego suave, lo más suave posible, para que así el jabón se vaya calentando y disolviendo poco a poco.

Tras un tiempo a fuego el jabón se cortará, quedando en la parte superior el jabón puro, con aspecto de cuscus, y abajo el agua, las impurezas, los excesos de sosa y la glicerina. El jabón cortado tendrá el siguiente aspecto:

Recuperar un jabón rancio: Lavado del jabón con sal paso a paso


Por último solo nos queda colar el jabón, yo uso un colador de malla mediana, cuanto más fino mejor, así aprovecharemos la mayor cantidad. Lo dejaremos recudir todo el agua y luego podemos o bien calentarlo y enmoldarlo, o enmoldarlo y calentarlo en el horno suave o simplemente dejarlo secar en el colador. De este modo nos quedará un jabón con textura arenosa (si hemos saturado el agua con sal esto será más evidente) que podremos utilizar como polvo para la lavadora, o disolver en agua y obtener un jabón en gel siguiendo la receta que usábamos para preparar el jabón líquido a base de una pastilla de jabón quitamanchas.

Recuperar un jabón rancio: Lavado del jabón con sal paso a paso

El jabón recuperado quedará como en la fotografía superior una vez se escurra el agua del todo y se haya secado, lo mejor es usar coladores de plástico o de acero inoxidable, además luego quedan relucientes. Yo guardo el jabón en tarros de cristal, o en bolsas de papel fuerte ya veréis que se le ha quitado todo el olor a rancio y tan solo olerá a jabón, o como dice mi mashote "tendrá olor a limpio".

Como experimento una vez lo mezclé con jabón potásico dando como resultado una gel espeso que iba muy bien para limpiar los platos, pero esto lo dejo para otra entrada futura.

Comentarios

  1. ¡Lo que aprendo contigo! Creo que alguna vez te he contado que mi abuela Magdalena hacía jabón todos los años hacia finales del verano. Es una costumbre de mi zona para aprovechar el aceite de todo el año y en especial los aceites y mantecas en los que antaño se conservaban partes de la matanza fritas y que a esas alturas del año estaban casi mermadas y las orzas prácticamente vacías en espera de la nueva matanza.

    Era además la época propicia porque con el calor toda la grasa estaba fundida y era sencillo manipularla para hacer el jabón.

    No recuerdo haberla escuchado decir que el jabón se había cortado en ninguna ocasión, pero eso no quiere decir que no le pasara. Tu entrada de hoy me ha resultado muy instructiva

    ¡Besos mil!

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    1. Bueno, si lo hacía de la manera tradicional no tenía por qué cortarse, lo cortamos para aprovechar las pastillas que se han puesto rancias :)

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  2. Más que jabones, querida Marta, parecen exquisitos postres... ¡eres una artista te pongas a lo que te pongas!. Fuerte abrazo y mil gracias por tanta sabiduría.

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    1. Gracias Belén, aunque si hubieras olido el que está amarillo... Hubieras caído del tufillo jejeje

      Besinos

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